PRIMAVERA

 

 

Mi prima Vera venía

por marzo, en la Primavera.

Mi jardín la recibía,

al tiempo que le decía:

-Bienvenida, prima Vera

Mi prima Vera tenía

muy negra la cabellera

y la mirada fulgía

como una hoguera.

 

Ayer mi ensueño pedía:

-Vuelve, vuelve, Primavera.

Mas nadie me respondía.

 

Ahora gritaré al Verano:

¿No tienes calor, hermano?

 

Al Otoño le diré:

¿Qué por fin es lo de usted?

 

Y al Invierno oscuro y frío:

¡Diciembre no es un mes mío!

 

Oh, ven pronto, Primavera:

Mi prima Vera te espera.

 

Nicolás Guillén – Cuba

 

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