ORHOIT
GUTAZ
En
la pequeña iglesia de Biriatu, a orillas del Bidasoa, hay un mármol funerario
con la lista de los once hijos de Biriatu que murieron por Francia en la gran
guerra. En la cabecera dice: "A sus hijos que han muerto en la guerra, el
pueblo de Biriatu". Luego, la lista de los muertos. Y debajo: Orhoit Gutaz,
esto es, "Acordaos de nosotros"
Pasasteis
como pasan por el roble
las
hojas que arrebata en primavera
pedrisco
intempestivo;
pasasteis,
hijos de mi raza noble,
vestida
el alma de infantil eusquera,
pasasteis
al archivo
de
mármol funeral de una iglesiuca
que
en el regazo recogido y verde
del
Pirineo vasco
al
tibio sol del monte se acurruca.
Abajo,
el Bidasoa va y se pierde
en
la mar; un peñasco
recoge
de sus olas el gemido,
que
pasan, tal las hojas rumorosas,
tal
vosotros, oscuros
hijos
sumisos del hogar henchido
de
silenciosa tradición. Las fosas
que
a vuestros huesos, puros,
blancos,
les dan de última cuna lecho,
fosas
que abrió el cañón en sorda guerra,
no
escucharán el canto
de
la materna lluvia que el helecho
deja
caer en vuestra patria tierra
como
celeste llanto...
No
escucharán la esquila de la vaca
que
en la ladera, al pie del caserío,
dobla
su cuello al suelo,
ni
a lo lejos la voz de la resaca
de
la mar que amamanta a vuestro río
y
es canto de consuelo.
Fuisteis
como corderos, en los ojos
guardando
la sonrisa dolorida
lágrimas
del ocaso,
de
vuestras madres el alma de hinojos,
¡y
en la agonía de la paz la vida
rendisteis
al acaso..!.
¿Por
qué? ¿Por qué? Jamás esta pregunta
terrible
torturó vuestra inocencia;
nacisteis...
nadie sabe
por
qué ni para qué... ara la yunta,
y
el campo que ara es toda su
conciencia,
y
canta y vuela el ave...
¡Orhoit
Gutaz! Pedís nuestro recuerdo
y
una lección nos dais de mansedumbre;
calle
el porqué..., vivamos
como
habéis muerto, sin porqué, es lo cuerdo...
los
ríos a la mar..., es la costumbre
y
con ella pasamos...
Miguel de Unamuno