DESDE LOS AFECTOS
Cómo
hacerle saber que siempre hay tiempo,
que
uno sólo debe buscarlo y desearlo,
que
nadie establece normas, salvo la vida,
que
la vida sin ciertas normas pierde forma,
que
la forma no se pierde con abrirnos,
que
abrirnos no es amar indiscriminadamente,
que
no está prohibido amar, que también se puede odiar,
que
el odio y el amor también son afectos,
que
la agresión es porque se quiere mucho,
que
los afectos nos definen,
que
definirse no es remar contra la corriente,
que
cuanto más fuerte es el trazo más se dibuja,
que
buscar un equilibrio no significa ser tibio,
que
negar palabras implica abrir distancias,
que
encontrarse es muy hermoso,
que
el sexo forma parte de lo hermoso de la vida,
que
la vida parte del sexo,
¿Que
el por qué? ¿De los niños tiene un por qué?
que
el querer saber de alguien no es sólo curiosidad malsana,
que
nunca está de más agradecer,
que
la autodeterminación no es hacer las cosas solo,
que
para no estar solo hay que dar, que para dar debimos recibir antes,
que
para que nos den también hay que saber cómo pedir,
y
saber pedir no es saber regalarse.
Que
para que nos quieran debemos demostrar que somos,
que
para que alguien sea, hay que saber ayudarlo,
que
ayudar es saber apoyar y alentar,
que
adular no es apoyar,
que
adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara,
que
las cosas cara a cara son mas honestas,
que
nadie es más honesto porque no roba,
que
el que roba no es ladrón por placer,
que
cuando no hay placer en las cosas que se hacen,
no
se esta viviendo,
que
para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte,
que
con los oídos se escucha,
que
cuesta ser sensible y no herirse,
que
herirse no es desangrarse,
que
para no ser heridos levantamos muros,
que
casi todos somos albañiles de muros,
que
sería mejor construir puentes,
que
sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve,
que
volver no implica retroceder,
que
retroceder también puede ser avanzar,
que
no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol...
cómo
hacerte saber que nadie establece normas, sólo "la vida".
Mario Benedetti