TROFEO
Como quien
recorre una costa
maravillado
de la muchedumbre del mar,
albriciado de
luz y pródigo espacio,
yo fui el
espectador de tu hermosura
durante un
largo día
Nos
despedimos al anochecer
y en gradual
soledad
al volver por
la calle cuyos rostros aún te conocen,
se oscureció
mi dicha, pensando
que de tan
noble acopio de memorias
perdurarían
escasamente una o dos
para ser
decoro del alma
en la
inmortalidad de su andanza.
Jorge Luis Borges