SONETO AMOROSO

 

Si Dios eres, Amor, ¿cuál es tu cielo?

Si Señor, ¿de qué renta y de qué estados?

¿Adónde están tus siervos y criados?

¿Dónde tienes tu asiento en este suelo?

 

Si te disfraza nuestro mortal velo,

¿cuáles son tus desiertos y apartados?

Si rico, ¿do tus bienes vinculados?

¿Cómo te veo desnudo al sol y al hielo?

 

¿Sabes qué me parece, Amor esto?

Que el pintarte con alas y vendado,

es que de ti el pintor y el mundo juega.

 

Y yo también, pues sólo el rostro honesto

de mi Lisis así te ha acobardado,

que pareces, Amor, gallina ciega.

 

Francisco de Quevedo

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