OTRA
ESTIRPE
Eros,
yo quiero guiarte, Padre ciego...
pido
a tus manos todopoderosas
¡su
cuerpo excelso derramado en fuego
sobre
mi cuerpo desmayado en rosas!
La
eléctrica corola que hoy despliego
brinda
el nectario de un jardín de Esposas;
para
sus buitres en mi carne entrego
todo
un enjambre de palomas rosas.
Da a
las dos sierpes de su abrazo, crueles,
mi
gran tallo febril... Absintio, mieles,
viérteme
de sus venas, de su boca...
¡Así
tendida, soy un surco ardiente
donde
puede nutrirse la simiente
de
otra estirpe sublimemente loca!
Delmira Agustini